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¿Camino de los altares?

"…Manolico, vente, corre que el cura ha "comprao" una hera de habas y ha llamado a todos los crios a merendar…. con el hambre que tenemos si no nos damos prisa no las vamos a catar…"

Eso es lo que D. Fco López solía hacer año tras año, compraba una hera de habas y llamaba a todos los chavales del pueblo para que fuesen a merendar.

Francisco López LópezFrancisco López López, natural de Férez, nace el 4 de agosto de 1892, en el seno de una familia acomodada y cristiana. Sus padres fueron Feliciano López y Juliana López, tercero de los cinco hijos que tuvo el matrimonio, Pelayo, Juan, Pura y Javiera. Francisco emprende los estudios eclesiásticos en el Colegio San José en el año 1904, y los continúa hasta el primer curso de teología. En este curso y debido a ciertas dudas sobre su vocación, deja la carrera emprendida y regresa a su pueblo. Más tarde, y convencido de que su vocación al sacerdocio era firme, vuelve a continuar su carrera sacerdotal. Una vez ordenado sacerdote ocupa los cargos de Coadjuntor de Moratalla, Rector de Benizar y por último, desde 1929, Cura de Socovos.

En 1936, iniciada la guerra civil española, permaneció en Socovos, administrando sacramentos, hasta el 29 de julio de 1936, fecha en la que decide trasladarse a casa de su hermana Purificación en Férez, ante el peligro que corría su vida por los hechos que se venían sucediendo en toda la provincia. Allí no le molestó nadie y vivía refugiado al amparo de sus familiares.

Francisco MassoEs el 8 de Septiembre del 36, cuando un grupo de milicianos sale de Albacete en dirección a Férez, detienen al sacerdote D. Francisco Massó Tebar, que se encontraba refugiado en el pueblo, se lo llevan y es asesinado días después en Elche de la Sierra. Seguidamente, van a por el cura de Socovos, que al no encontrarse allí, y tras preguntar e investigar sobre su paradero, no falta quien les delate que se encuentra en Férez. Llegados a la calle de la Iglesia, junto a la corredera, sitian la casa para que nadie escape y golpean fuertemente con las culatas de los fusiles la puerta principal de la casa, gritando: ¡Abran y que salga el cura!. En el mismo pueblo se suman paisanos a los asesinos, otros en medio de los golpes y las voces quedan atemorizados en sus casas. Sale D. Francisco López, ante el comentario de hacer una pequeña declaración en el Ayuntamiento. Es detenido n la calle e introducido con violencia en uno de los coches que esperan con los motores en marcha. La comitiva se dirige a Elche de la Sierra, pero a las afueras del pueblo, a dos kilómetros, junto al puente del Arroyo de la Abejuela, le hacen bajar del coche, le piden que reniegue a su fe, y tras varias contestaciones al grito de "VIVA CRISTO REY", "VIVA CRISTO REY" le disparan dejándolo muerto en la cuneta.

Hay escrito que certifican lo sucedido como puede ser la diligencia de autopsia del sacerdote asesinado, D. Francisco López López, que murió a consecuencia de seis disparos de arma de fuego, que le produjeron otras tantas heridas, no se comprobó otras señales o malos tratos. Lo único que al ser detenido, solicitó permiso para terminarse de vestir, y los milicianos le dijeron que no le hacía falta".

En el juicio, se citó entre otros testigos a Juan Antonio Rodríguez Ramón, Guarda Vigilante del Campo del Ayuntamiento, quien declaró: "que estando en las primeras de la madrugada prestando las funciones de su cargo por el campo en las cercanías del puente de la Abejuela, vio un hombre tendido cerca de la cuneta de la carretera de Caravaca a Elche de la Sierra, que por su inmovilidad y por su posición supuso que era cadáver, por lo que se dirigió al pueblo con el fin de dar de ello conocimiento al juzgado.

De la autopsia practicada se deduce que, "la causa de la muerte es múltiple, pues todas las lesiones que presenta son mortales, pero no obstante los facultativos que suscriben, entienden que la más inmediata que debió ocasionarla, fue la hemorragia pulmonar, y que no se observa en el cadáver ninguna señal de lucha o defensa".

Tras la autopsia, se inscribe su defunción en el Registro Civil, siendo enterrado en una fosa común del cementerio de Férez. Siete años más tarde, concretamente el 5 de noviembre de 1943, los restos mortales de D. Francisco son trasladados desde el cementerio a un sepulcro nuevo abierto en el crucero de la Iglesia Parroquial de Férez, delante del Altar Mayor, donde espera a ser trasladado nuevamente a una de las capillas laterales del mismo templo".

Este año, con motivo de la apertura del proceso para su beatificación, el sábado 13 de Septiembre a las 7 de la tarde, se celebrará por segundo año consecutivo una eucaristía en la explanada de la mora, (por ser éste un lugar cercano al sitio de su martirio), en su memoria.

 
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